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Vaselina.
Un tio que ve un coche que le encanta en un concesionario y al comprarlo le dicen que tiene un defecto, que si llueve tiene que ponerle baselina porqué si no se va la pintura... aun así lo compra.
Va de viaje y le deja el coche tirado por la noche, en medio de ninguna parte... ¡vaya putada! ve que hay cerca una casa y pide ayuda. Le dicen que se quede a cenar y mañana le acercan a un taller.
El dueño de la casa le informa de que en su casa hay una norma, que nadie habla durante las comidas, pues el que hable, friega los platos... y ¡hay una montaña de platos de la hostia!... el tipo piensa que no hablará ni de coña...
Estan cenando y piensa... joder que buena esta la hija del dueño... como no pueden hablar, me la voy a tirar... y se la tira, el padre pone mala cara, pero no dice nada ¡cualquiera friega!
Siguen cenando y piensa... joder su mujer esta buena tambien!! como no pueden hablar, me la voy a tirar... y se la tira, el padre pone mala cara, pero no dice nada ¡cualquiera friega!
En esto que suena un trueno, se avecina tormenta... el tio se acuerda del coche... saca el bote de la vaselina y el dueño pega un salto de la mesa y dice... ¡Me rindo, me rindo friego yo los platos!!!
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